Para todas la época de la secundaria marca de lleno nuestras vidas, es aquí donde hacemos amistades, donde aprendemos a defendernos por nosotras mismas, donde nos ilusionamos con el chico más guapo de la clase, donde aprendemos algunos recursos para copiar en los exámenes, en fin es una etapa en la que aprendemos a ser responsables por nosotras mismas.
Recuerdo que parte de mi etapa escolar la pase en colegios particulares, pasando de uno a otro por cuestiones de trabajo de mi mamá, hasta que hice promoción de primaria en un colegio adventista donde prohibían bailar, usar aretes y un sin fin de cosas que jamás entendí porque no podíamos hacerlas, según ellos faltaba el respeto a Dios cosa en la que no estaba de acuerdo.
Cuando iba a cursar el segundo año de secundaria, mi mamá tuvo algunos problemas económicos lo que requería recortar gastos en nuestra familia, entre ellos dejar de estudiar en un colegio particular y pasarme a uno nacional. Recuerdo perfectamente que lloré, grité, renegué y le quite el habla a mi mamá porque yo no quería estudiar en donde según mi perspectiva en ese entonces, estudiaba la gente pobre y yo no me consideraba como tal. Cierto! Estaba muy equivocada, empezando porque nosotros no éramos millonarios a pesar que estudiaba en colegio particular y tenia todo lo que pedía, vivíamos acomodadamente bien y jamás faltaba nada, pero en esa época empezó mi mamá a ahorrar y recortar gastos, y yo aunque no quería aceptarlo tendría que acatar las ordenes.
Recuerdo que parte de mi etapa escolar la pase en colegios particulares, pasando de uno a otro por cuestiones de trabajo de mi mamá, hasta que hice promoción de primaria en un colegio adventista donde prohibían bailar, usar aretes y un sin fin de cosas que jamás entendí porque no podíamos hacerlas, según ellos faltaba el respeto a Dios cosa en la que no estaba de acuerdo.
Cuando iba a cursar el segundo año de secundaria, mi mamá tuvo algunos problemas económicos lo que requería recortar gastos en nuestra familia, entre ellos dejar de estudiar en un colegio particular y pasarme a uno nacional. Recuerdo perfectamente que lloré, grité, renegué y le quite el habla a mi mamá porque yo no quería estudiar en donde según mi perspectiva en ese entonces, estudiaba la gente pobre y yo no me consideraba como tal. Cierto! Estaba muy equivocada, empezando porque nosotros no éramos millonarios a pesar que estudiaba en colegio particular y tenia todo lo que pedía, vivíamos acomodadamente bien y jamás faltaba nada, pero en esa época empezó mi mamá a ahorrar y recortar gastos, y yo aunque no quería aceptarlo tendría que acatar las ordenes.
Así que mis esfuerzos por impedir lo inevitable fueron en vano. Aun recuerdo como si fuera ayer cuando ingresé a aquella aula del 2do “F” en el Colegio “LA INMACULADA”, una tarde de abril, vistiendo aquel uniforme gris y con la rabia contenida en mi mirada. Ingrese di un vistazo rápido a todos y obvio me miraban como bicho raro, yo era la nueva y todos ellos ya se conocían entre sí. Yo aunque tenia una mirada muy soberbia que era solo para ocultar el miedo que sentía de enfrentarme a convivir con tantos chicos y chicas desconocidos que para mi sorpresa no tenían aspecto de gente pobre como yo erróneamente creía.
El primer día fue trágico, no conocía a nadie y todos murmuraban y hablaban sobre mí, y peor aun que todos los profesores me hicieron salir al frente para presentarme una y otra vez explicando mi corto currículo de vida. Esa misma tarde alguien ,toco mi hombro, voltee y era una chica que me preguntaba con tono amistoso Amiguita ¿ como te llamas?, a lo que conteste inmediatamente y ella me sonrió. Ella fue la primera que me habló y con la primera persona que congenie sin imaginar que llegaría a ser una de mis mejores amigas, Diana.
Ese año me sirvió para comprender que la gente pobre no estudiaba en colegios nacionales, lamentablemente ellos ni siquiera estudian. Aprendí a no ser tan soberbia y creerme por lo que tenía, aprendí a hacer amistades y valerme por mi misma. De hecho lo logré y solucione cada problema que tuve Yo sola sin acusar a nadie ante mi mamá. Por cierto mi madre fue la persona que menos se paseo por ese colegio.
Ese año me sirvió para comprender que la gente pobre no estudiaba en colegios nacionales, lamentablemente ellos ni siquiera estudian. Aprendí a no ser tan soberbia y creerme por lo que tenía, aprendí a hacer amistades y valerme por mi misma. De hecho lo logré y solucione cada problema que tuve Yo sola sin acusar a nadie ante mi mamá. Por cierto mi madre fue la persona que menos se paseo por ese colegio.
Desde ese entonces y con el pasar de los años, hice amistades muy sólidas, formamos nuestro grupo de amigas denominado JMDK que eran las iniciales de nuestros nombres; Jenny, Jessica, Mersi, Milagros, Diana y Katherine ( que llego un par de años después a mi vida). En esa época también me desilusioné del amor cuando el chico que me gustaba y con él que soñaba siempre se le declaró a una de mis mejores amigas, no lo niego a mis 13 años fue un dolor muy grande, sobre todo cuando ella me explicó las cosas, pero fui tan madura como para no perder a una amiga por un chico, y ahí estamos 11 años después Mersi y Yo siendo tan buenas amigas como siempre.
Esos 4 años en aquel colegio nacional fue la mejor época de mi vida, a pesar que iniciando el 5to año, viajé a Rumanía y mi madre tenia la idea de dejarme allá, lloré, patalee y renegué nuevamente pero esta vez rogando que me regresaran al colegio nacional a terminar mi secundaria y hacer mi esperada fiesta de promoción.
Quizá algún día me decida a escribir un libro contando con lujo de detalles toda esta etapa que ha sido la mejor en mi vida. Sin aquellas amigas no hubiese superado algunos momentos difíciles en mi vida, ¡GRACIAS CHICAS! Porque a pesar de que han pasado 11 años seguimos siendo las mismas, seguimos riéndonos de nuestras travesuras como antes, seguimos compartiendo juntas. Son lo mejor que me han pasado JMDK.
Jessica: Has sido como la segunda loquita del grupo, aunque al principio me parecías muy tranquila. Hemos compartido tanto, gracias pro haberme dicho alguna vez que no cambiara, te tomé la palabra y no lo hice. Aunque no hemos estado muy comunicadas, sabes que el cariño nunca muere. Espero podamos compartir más tiempo juntas y en el próximo reencuentro puedas llegar a tiempo ja!.. Te quiero Jecca!
Jessica: Has sido como la segunda loquita del grupo, aunque al principio me parecías muy tranquila. Hemos compartido tanto, gracias pro haberme dicho alguna vez que no cambiara, te tomé la palabra y no lo hice. Aunque no hemos estado muy comunicadas, sabes que el cariño nunca muere. Espero podamos compartir más tiempo juntas y en el próximo reencuentro puedas llegar a tiempo ja!.. Te quiero Jecca!
Mersi: Gracias porque a pesar de la distancia siempre has estado ahí, escuchando y leyendo mis historias de amor, porque ahora que nos hemos visto me sigues dando ese abrazo tan reconfortante, porque sigues riéndote de mis ocurrencias. Por haber sido una de las primeras personas en leer este blog, porque siempre que estas en el MSN me preguntas como estoy, porque cada vez que me dices que me quieres le das paz a mi corazón. Te quiero muchísimo Mechita!
Milagros: Siempre has sido la parte seria y real del grupo, siempre poniéndole el parche a las cosas que no están bien, y ahora sorprendiéndote de verme juerguear tan alocadamente, ya sabes siempre fui la loca del grupo. Me hace muy feliz saber que encontraste el amor, aunque creíamos que nunca lo harías. Gracias por ser la tranquilidad en medio de tanto alboroto. Te quiero Mili!
Diana: Gracias por ser aquella que siempre me llamaba la atención cuando me veías haciendo cosas malas, por ser la seriedad. Por ser la primera mamá del grupo, por enseñarnos que a pesar de las adversidades que encontramos en la vida jamás hay que dejarse de nadie. Por haber pasado este 8 de enero en Pucallpa, por reírte de nuestra torta, porque vamos a tu casa y nos sentimos en familia... Sabes siempre podrás contar conmigo. Te quiero Diana!
Katherine: Es cierto te conocí unos años después y me caíste mal porque toda la atención de las chicas se centro en ti, porque eras la inteligente del grupo. Pero deje las chiquilladas de colegiala y aprendí a valorarte y quererte. Eres la que siempre nos recuerda que allá arriba alguien esta velando por nosotras y no dudo que estamos presentes en tus oraciones. Gracias porque me enseñas que la diversión no siempre es ir por el mal camino.. ¡Te quiero Katasha!
Gracias a todas por hacer que estos 11 años sean de amistad sólida y sincera sin haber cambiado y seguir siendo las mismas chicas que empezaron a ser grandes amigas en aquel colegio nacional. Porque el tiempo puede pasar y seguir pasando pero el cariño jamás se termina. Espero volver a verlas pronto, porque obvio las espero para mi anhelada graduación, ya saben la invitación esta hecha y Uds. serán un motivo más para poner todo de mi en este ultimo año de carrera. Las Quiero muchísimo.. “JMDK X SIEMPRE AMIGAS”!!...

