Decidí estudiar ciencias de la comunicación antes de cumplir los 18 años, me prometí a mi misma que un día estaría con un micrófono en la mano y frente a una cámara para cubrir las noticias más importantes de la ciudad… me costó muchísimo tomar el valor de coger una maleta, meter los 4 trapos a los que yo llamaba “ropa” e irme por la puerta trasera de la casa de mi madre. Me fui sin decir “adiós” y lo peor de todo sin darle las “gracias”, enrumbe a lima y luego decidí mi destino final Trujillo, algo me decía que aquí tenía que estudiar la carrera con la que había soñado desde mi adolescencia, pero, también me costó muchísimas lagrimas estar en esta ciudad, lejos de casa y con la culpa de que mi madre quizá no me perdonaría en un buen tiempo….
Efectivamente a mi madre le costó mucho perdonarme, después de un año lejos de casa por fin decidí regresar unas vacaciones a reconciliarme con mi pequeña familia a la que había dejado sin un “adiós”…. Cinco años en la universidad, no han sido fácil, me costó mucho adaptarme a una ciudad nueva, con gente nueva, pero lo logré y seguí firme en terminar una carrera que pronto sé que llegará a su fin….
Y cuando siento que mi pasión por hacer periodismo está en su punto máximo, pues he aprendido a ser flexible a los cambios, a aceptar las correcciones de personas que tienen más experiencia que yo, de aprender cada día, de leer (como siempre me aconseja un amigo), de buscarle el mejor ángulo a las noticias y sobre todo de mejorar cada día que pasa. Me choco con factores externos que me quitan las ganas de seguir haciendo las cosas bien…
Sé que todos siempre nos quejamos por todo, siempre estamos buscando a quien echarle la culpa de nuestras tardanzas, de nuestra ineficiencia, nuestros errores. Siempre encontramos las excusas perfectas para explicar el porqué no nos salen bien las cosas… Pese a que YO también me considero una persona que siempre buscó miles de excusas para justificar mi mala conducta, mi mal carácter o, a veces, mi poca eficiencia. Detesto cuando siento que hago bien las cosas y otras personas se encargan de tirarlo a la basura, utilizando sus cientos de excusas….
Hiervo en rabia de todo lo que siento, que jode cada vez, que creo haber hecho bien las cosas. Me detengo a pensar y caigo en la conclusión de que no todos aman lo que hacen, no todos estudiaron con pasión para llegar donde están y que la gran mayoría está en un puesto de trabajo solo porque necesita el “dinero”….
Analizo mi alrededor y con pena distingo que a muchos se les hace difícil trabajar en equipo y lejos de eso cada quien tira para su lado, cada quien busca salvar su pellejo cuando algo sale mal. Entonces es cuando yo empiezo a detestar hacer lo que hago y me olvido que yo daría mi vida por crecer en donde estoy. A pesar de miles de factores externos, estoy segura de lo que YO SI QUIERO LOGRAR, y como alguna vez lo pensé, si encuentro tantas piedras en el camino será mejor seguir otro, y no como acto de cobardía de no querer enfrentar las cosas, sino que muchas veces esquivar las piedras toma tiempo innecesariamente.
Amo lo que hago, sacrifique mucho por esta carrera, deje mi familia, me aventure a vivir en una ciudad desconocida, pero sobre todo estudie 5 años en una universidad para poder sentirme preparada y lista para llegar a donde quiera. Medio año en la calle me ha hecho capaz de obtener experiencia, algo que me enorgullece decir que cada día tengo deseos de hacer las cosas bien, pese a que otros a veces traten de impedirlo….
PLUS….
A la mitad de lo que estaba escribiendo, recibí una llamada de alguien que comparte la misma carrera que yo pero en situaciones distintas, alguien que se ha convertido en el mejor compañero para mi vida. Se sorprende al escucharme decir, todo lo que antes he escrito, lo admito, hace un tiempo cuando solo éramos amigos, yo era floja y me tomaba las cosas a la ligera, muchas veces (y el no lo sabe) me estresaba su sentido de responsabilidad con su trabajo, pero HOY, soy yo quien se ha tomado las cosas más en serio que nunca. El se siente orgulloso de mí, yo puedo decir que me enorgullece escucharme decir que AMO LO QUE HAGO y SACRIFICO MUCHAS COSAS POR ESTO. Por eso a pesar de los dolores de cabeza, el estrés, el mal genio y miles de cosas producto de un pésimo ambiente laboral, estoy segura que NADA PARARA MIS GANAS DE SEGUIR….