Natalia ha llegado a un lugar que se le hace familiar, un año atrás, alguna vez estuvo ahí pero en circunstancias diferentes. Tiene la cabeza algo adolorida, la noche anterior no pudo descansar bien y despertarse antes del amanecer no siempre ha sido beneficioso para sus estados de ánimo, a eso le suma el hecho de haberle roto el corazón a alguien y de haberse dado cuenta que el poco tiempo que maneja en su vida le hizo darse cuenta que el amor es algo que ya no llevaba en el corazón. Lleva en la mano un micrófono y en el alma las ganas de hacer lo que más le gusta, sin embargo ese penúltimo día del año no era el mejor.
Aún ve rostros nuevos, gente con la que no ha conversado, personas que la siguen mirando como si dijeran – ahí está la novata – y quizá si lo sea. Busca un lugar donde sentarse y poder empezar a hacer su trabajo, encuentra una silla libre y se sienta – su cabeza aún es un montón de cosas sin resolver-. El evento de esa mañana es un resumen de logros policiales que, sabe de sobra no se reflejan en la realidad de aquella ciudad en la que vive completamente sola. Como sigue teniendo la cabeza hecha una mierda, no logra concentrarse y prestar atención a todo lo que se dice, entonces ve a su costado y un joven toma nota muy rápido de todo, así que no ve nada más fácil que empezar a ojear esa libreta – quizá no fue tan buena idea por la letra de aquel hombre está más complicada de descifrar, que todo lo que lleva en la cabeza - él parece darse cuenta de que alguien chismosea en sus apuntes y voltea a mirarla, Natalia lo mira sintiéndose descubierta por andar “chismoseando” en sus apuntes, pero no dice nada, se queda prendada de los ojos de aquel muchacho, y para sus adentros piensa : ¡qué bonitos ojos tiene¡, sin embargo sigue sin decir nada y voltea a seguir escuchando. El tiempo pasa y ella solo distingue un cierto ¡bla bla bla! de quien dice una sarta de mentiras…
Por fin termina esa tediosa reunión y decide salir rumbo a otro evento, piensa, ¡carajo! Está a punto de terminarse el año y hay más trabajo que cualquier otro día… De pronto se da cuenta que no va sola, alguien se acerca a ella con ganas de acompañarla en su recorrido, se da cuenta que es el chico de los apuntes, lo mira y piensa que ese verde en su mirada es como si le dijera que aún hay esperanzas para volver a creer. En el camino conversan, se ríen, y él muy apresurado le pide el número de teléfono, la excusa es: para estar en contacto por cualquier nota… Al llegar a su destino, Natalia distingue a un buen amigo que se encuentra por ahí y entabla una conversación no tan amena, pues el tema es su reciente ruptura amorosa – aún no podía creer que hasta la noche anterior ella llevaba una relación con un hombre que creía era el indicado – escucha la irónica frase: bienvenida a este mundo, donde no habrá tiempo para el amor… Escucha entre risas a alguien diciéndole: a menos que este con alguien que se mueva en el mismo mundo que tú, era otra vez el chico de la mirada verde, Natalia sonríe y dice: ¿me parece o te estás ofreciendo?....
El último día de ese año, Tomas invitó a Natalia a tomarse unos tragos antes de recibir el año nuevo, ella acepto sin ningún reparo. Diez de la noche de aquel viernes, ahí estaban ellos tomando un trago, conversando, enterándose el uno del otro de sus vidas, de donde habían estado todo ese tiempo, se reían como si se conocieran de toda la vida. Pero al mismo estilo de la cenicienta, Natalia debía irse antes de la medianoche, pero él no quiso dejarla ir sola y la acompaño, el tiempo se pasó tan rápido que bajando del taxi el cielo se iluminó de fuegos artificiales y ellos se dieron el abrazo del año nuevo, que sensación tan extraña pero a la vez tan intensa el recibir esa noche a lado de alguien que conocía por 48 horas, Natalia sintió una corazonada de que quizá ese era el inicio de algo, medio año después, se ha dado cuenta de que no se equivocó. Natalia y Tomás después de un tiempo de cortejo y salidas, se dieron el sí una noche antes del 14 de febrero, y, hoy a pesar del tiempo y las cosas cotidianas del trabajo, son felices, tienen planes de boda y esperan que en un par de años puedan ser padres …
***Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, ya sabes lo que dicen, es una bella coincidencia, una coincidencia reconocida***
Esta canción describe perfecto esta historia de amor… De pronto un día de suerte se nos hizo conocernos…