
El tiempo se ha detenido, el reloj no mueve más las manecillas para indicar los segundos y minutos que corren mientras él habla y habla de todo un pasado del que no fui protagonista, escucho historias de amor en las que no estuve presente, se nota en sus ojos que amó demasiado pero que lo golpearon aún más de lo que sentía. Siento que el
tiempo se ha detenido, no escucho más las voces de la gente en aquel bar, solo
lo veo mover los labios articulando palabras que no llegan como sonido a mis oídos, pienso y creo que ese momento, así con todo el contexto del alrededor ya lo he vivido, en otra vida quizás, pero la ya viví. De pronto de golpe regreso a la realidad y veo que ese reloj solo se detuvo en mi mente, él sigue hablando y hablando de su pasado, yo empiezo a querer desaparecer, sin embargo el pronuncia esa frase tan usada y casi huachafa ¡Hasta que llegaste Tú!. Me pregunto ¿qué tan diferente puede sonar HOY un TE AMO de sus labios? ¿Que tan diferente suena de los míos? Ambos hemos usado tantas veces esas dos palabras, que quizá no haya nada de nuevo en ellas. El toma mi mano me mira y dice que conmigo todo es distinto, yo sigo ensimismada en mis pensamientos, y estoy segura que lo mismo me pasa, no quise darme cuenta antes, aceptarlo, pero estoy segura que esta vez TODO ES DIFERENTE, que esta vez cada TE AMO es nuevo, cada caricia me estremece la piel como si fuera la primera vez, cada sonrisa alegra mi alma y cada vez que nos tomamos de la mano siento la seguridad de que esta vez es para siempre. Tal vez no se lo he dicho antes, pero él tiene un brillo especial en esa verde mirada cada vez que se fija en mi, cada vez que busca mis ojos para decirme que me ama, cada vez que abro la puerta en cada madrugada y estoy segura que la tiene cada vez que me habla por teléfono, aun cuando no lo estoy mirando. Desde ahora el reloj ya no se detendrá y empezará a correr
desde que pronunciemos ese odiado pero esperado ¡Adiós!, el tiempo tratará empecinadamente en jugarnos en contra, en golpearnos con la distancia física, y aunque cada vez que veo el reloj y sé que la hora se acerca, estoy segura que todo el amor que siento no cambiará ni un segundo a pesar de estar separados…. Después de todo tengo puesta mi esperanza en que nuestra historia siempre tendrá un capitulo nuevo que escribirse
pero nunca un final que lo termine…