BUSCO NOVIO IMPERFECTO

1 comentarios
El 99% de las mujeres nos hemos pasado la vida soñando con el hombre perfecto, y hemos enumerado cientos de requisitos, pese a que sabemos que ese hombre no existe, pero haber pasado la infancia leyendo la cenicienta, blanca nieves, la bella durmiente, nos ha hecho creer que en algún momento de nuestras vidas los encontraremos. Y guardamos celosamente en el recóndito rincón de un cajón nuestra listita con requisitos:

1.       Que tenga bonitos ojos y bonita sonrisa
2.       Sea profesional
3.       Buen porte
4.       Cariñoso
5.       Respetuoso
6.       Detallista
7.       Y que me ame mucho!

Claro celosamente obviamos que tenga plata, carro, que sea de buena familia, que mis suegros me adoren, que nunca peleemos, que nuestros hijos salgan como de portada de revista, etc. Quien diga que no hizo una lista alguna vez, probablemente está mintiendo.

Yo hice una lista y  de chica repetía al estilo de Susanita de Mafalda, que quería tener un esposo médico, hijos y ser feliz. Pero he crecido y la vida me ha puesto a prueba, sinceramente me equivoqué algunas veces e idealice a mi hombre perfecto, de tanto idealizar aguante y acepte las peores imperfecciones, y no digo que eso sea malo, sino que esas imperfecciones me hicieron muchísimo daño, hasta que reaccione y me dije un día que no quería un hombre perfecto que me haga feliz, pero tampoco debía soportar al imperfecto que me hiciera daño.

Hoy a mis 24 años, donde he pasado de todo, yo diría demasiado - eso me ha servido para hacerme fuerte y seguir-. Hoy sé firmemente que no quiero un hombre perfecto, que no existe, ni siquiera en los cuentos de hadas, porque si el príncipe de la cenicienta hubiese sido perfecto no la hubiese dejado ir a la medianoche y en todo caso la hubiese reconocido al toque y no hubiese hecho su búsqueda con su zapatito, en fin.  Lo que sé es que realmente no existe y que definitivamente si en el remoto caso existiera YO NO LO QUIERO.

Yo busco un novio imperfecto, uno que sea capaz de amarme tal y cual soy, que valore las cosas buenas y que critique lo malo de mí, sin pretender cambiarme. Busco alguien que sea inteligente en muchas cosas pero que ignore las más simples de la vida, alguien que se entristezca, que sea capaz de llorar como un niño de 5 años, que se tire al piso recordando su pasado y se prometa a sí mismo no cometer esos errores con su futura generación, alguien que grite cuando quiera hacerlo sin importar lo que diga el resto, que se dé un cabezazo contra la pared si siente necesidad de hacerlo, que patee lo que le estorba, que se ría de los chistes malos y no entienda los buenos, que prefiera encerrarse a leer que ver los estúpidos programas de tv, que no sepa utilizar a la perfección el facebook ni el msn, que prefiera una máquina de escribir a computadoras de última generación, que escuche aquella “aburrida” música clásica, que no sepa bailar reggaetón, que fume y huela a cigarrillo todo el tiempo antes que gaste cientos de soles en perfumes de grandes marcas, que huela a hombre y que aún así sea capaz de darme un abrazo. 
Que se equivoque cuando no entienda como hacer las cosas, que no de detalles pero sea capaz de hacer de un “te amo” algo grandioso, que no le gusten los niños pero que intente ser el mejor de los padres, que no tenga paciencia y la pierda en cuestión de segundos.

Busco al novio más imperfecto del mundo, no importa si tiene bonitos ojos, una profesión prometedora, una casa grande, un buen sueldo, carro, ganas de ser padre, Yo busco un hombre imperfecto porque sé que ese será el hombre más humano del mundo, capaz de sentir, vivir y morir cuando tenga que hacerlo.

Yo, hoy ya no lo busco, porque mi novio imperfecto ya lo encontré y adoro sus imperfecciones porque me hacen más humana y nacen en mi las ganas de quererlo en mi vida siempre, después de todo no busco mi mundo color de rosa junto a él, solo busco un mundo que se merezca VIVIR…

Mi hombre puede ser imperfecto pero llena mi vida y AMA... Para él esta canción..

Sueños Grises!!

0 comentarios
Alejandra ha llegado como todos los fines de semana desde hace un par de años a ese bar que parece caerse por pedazos, sin techo, con las sillas casi rotas y unas chicas que se ganan el diario dando placer a los hombres que en casa lo tienen todo pero que siempre buscan algo fuera. Las chicas pasan y la saludan con familiaridad y ella siempre responde con una sonrisa, se queda pensativa y se dice para sus adentros “que tan malo hubiese sido seguir el mismo camino”.

Ricardo el barman  es lo único que le da buena presencia al lugar, su juventud y el color de sus ojos de mar son lo que ilumina aquel bar, claro nadie se percata en eso, ni siquiera Alejandra que lleva cientos de noches frente a él contándole la misma historia y derramado lágrimas que hoy solo la visten de nostalgia y algunas veces de amargura…

“Yo tenía 23 años cuando lo conocí una mañana de verano cuando el sol pretendía abrigar mi corazón después de una espantosa ruptura sentimental, su mirada me cautivo desde el primer momento, sin embargo en ese instante no pensé en entablar más que un simple ¡hola!.  Él apareció de nuevo en mi vida la mañana siguiente, la última de un año que había sido en gran parte desastroso y sin motivos para sonreír, pero aquel chico iluminó esas últimas horas, me invitó a salir antes del año nuevo y yo acepte. Pasaron muchos días, en los que hubo desde llamadas, chats y salidas a cenar, cuando él declaró sentirse atraído por mí, por estos ojos a los que yo aún no les he encontrado el encanto, pero él ya los había estudiado. Yo me negué a una relación, porque supuse que era muy pronto, él desapareció sin dejar rastro. Me entristecí, lloré, bebí muchas noches a su nombre, hasta que un día regresó tal como se fue, sin avisar. Ahí estuvimos una noche de febrero brindando por nosotros, por el tiempo que había pasado sin vernos y por lo que sucedería en adelante, por alguna extraña razón yo sabía que nos tocaba mucho por vivir…”
-          Y vivieron mucho, te enamoraste como nunca antes lo habías hecho, entregaste gran parte de tu vida, tus amaneceres, tardes, noches y tu gran paciencia que por alguna extraña razón no sabes cuando nació. Esa historia me la sé de memoria, ¿no crees que sea tiempo de que vuelvas a vivir? ¿A darte una oportunidad? Aún eres joven, tener 30 años no te hace vieja, tienes una profesión y estoy seguro que más de uno daría lo que fuera por ti – Ricardo siempre pretendía hacerla reaccionar pero ella no sabía hacer otra cosa que beber y llorar-
No es fácil olvidarse que le diste parte de tu vida a alguien que prometió quedarse contigo y al final no fue así, yo quisiera saber en qué parte del mundo está ahora, con quien, que hace, si piensa en mí, si me recuerda, si ha pensando en buscarme.
-          Lo que nunca entendí es porque si ya estaban con la idea de formar una familia y estar juntos para siempre, ¿Por qué se dejaron el uno al otro?
Porque yo me fui, el siempre supo que me iría, mi sueño de ir a Europa era algo que nunca se me quitó de la cabeza, sin embargo cuando lo conocí lo incluí en él, tenía pensando en ir yo primero y luego ayudarlo a que vaya conmigo, pero nunca supe expresarme bien y no se lo dije.
-          Entonces te fuiste y él se quedó…
Con la promesa de que yo volvería para unirnos para siempre, cuando yo me fui tenía unos deseos inmensos de ser mamá, estaba segura que mis 26 era la edad perfecta para serlo y moría por tener uno con él, a veces hasta pensé que si eso pasaba yo no tenía que irme y entonces quedarme con él sin nada con separé, pero no fue así, de pronto aún no era tiempo para que él fuese padre y yo tampoco pretendía tener un hijo sino era una ilusión compartida. Decidí irme, alisté una pequeña maleta con lo necesario y enrumbe a Europa, el boleto de avión era de ida y de vuelta pero nunca regresé.
-          Y si lo amabas tanto porque nunca regresaste? ¿Por qué no cumpliste tu promesa de regresar o de llevártelo contigo?.
Porque fui una estúpida de alguna manera quise hacerlo sufrir por todo el tiempo que yo tuve que esperar por él y lo que al inicio fueron 6 meses en Europa, yo los convertí en 8, 10 meses, 1 año, y terminé decidiendo en quedarme, porque estaba ganando mucho dinero y me parecía necesario ahorrarlo para regresar, le propuse ir, pero él se canso de esperar y me dijo que se iba a buscar su propio destino…

-          ¿Nunca más supiste de él? Nunca te llamó, te escribió un email? Hizo algo por saber de ti?

El destino pareció haberse puesto en mi contra, tuve que mudarme de departamento, en esa mudanza, perdí mi laptop, agenda y unas cosas personales, pero su número me lo sabía de memoria, lo llamé y nunca respondió, después de unas semanas volví a intentar y el número ya estaba fuera de servicio, así que decidí regresar y buscarlo, lo amaba tanto que no aceptaba la idea de perderlo así de la noche a la mañana. Regresé y nunca lo encontré, su familia no quiso darme razón de él y los amigos que teníamos en común desparecieron.

-          Eso fue hace dos años, recuerdo perfectamente la primera noche que llegaste aquí pidiendo un trago, te observé, pero tú estabas ida y solo llorabas. Bebiste toda la noche y al amanecer tenías los ojos hinchados y parecía que solo hubieses tomado agua porque no tenías ni un signo de ebriedad. Desde entonces vienes aquí a llorar por el amor que perdiste pero que de alguna manera aún sientes.

Desde entonces voy buscando su mirada entre la gente, tratando de descifrar donde puede estar, hablándole sin saber si él me escucha, escuchando cientos de canciones que me hacen recordarlo y cerrando las puertas de mi corazón al amor, porque después de él siento que no hay ni habrá más amor, sé que fallé en muchas cosas, que quizá me desesperé y cansé de esperar, que mi venganza de hacerlo esperar  no funcionó y terminé perdiéndolo. A pesar de eso lo amo cada día más sin saber si él aún me ama.

-          Después de eso no piensas recomenzar, vivir y enterrar ese pasado.

Hoy yo solo sobrevivo, desde que lo perdí me olvide de vivir…
Alejandra se despierta agitada con lagrimas en los ojos, sus lagrimas salieron de sus sueños y se hicieron realidad, voltea y lo ve ahí durmiendo a su lado, le acaricia el cabello y le dice susurrándole: “haberte esperado y quedarme a tu lado fue la mejor decisión de mi vida. TE AMO”…